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Mantra para dormir: qué repetir esta noche y cuántas veces

Para dormir: So Hum mental, «so» al inspirar y «hum» al espirar, 27 respiraciones o cinco minutos, acostado y con la espiración más larga.

Actualizado: 9 de septiembre de 2026 7 min de lectura
Gratis para empezar Con tu propia voz Funciona sin conexión

La respuesta, en dos frases

El mantra para dormir más usado es So Hum: se repite mentalmente, «so» al inspirar y «hum» al espirar, durante 27 respiraciones lentas o de cinco a diez minutos, acostado y sin mala. Om, Om Shanti y Lokah Samastah Sukhino Bhavantu funcionan igual si se dicen bajos y despacio: lo que induce el sueño es la repetición monótona y una espiración más larga que la inspiración, no el volumen ni la cifra exacta.

Si buscas dormir profundamente y no sólo conciliar el sueño, el criterio no cambia: menos intensidad, más regularidad. Un mantra dicho con fuerza despierta; el mismo mantra al ras de la respiración deja el cuerpo quieto.

Cómo se repite un mantra en la cama

Hay tres maneras y no dan el mismo resultado a la hora de acostarse.

El mala no se usa acostado: hay que sostenerlo, moverlo con el pulgar y llevar la cuenta, y eso pide justo la atención que quieres soltar. De noche la cuenta va sobre la respiración, o se fija un tiempo y se deja correr. Un detalle que cambia mucho: deja que la espiración dure más que la inspiración. En So Hum, «hum» es la parte que asienta el cuerpo; dale espacio y no la recortes para llegar antes a la siguiente vuelta.

Rutina de cinco minutos antes de dormir

Esta es la secuencia corta que busca quien escribe «mantra para dormir en 5 minutos». No es una promesa de quedarte dormido en cinco minutos: es un molde breve para repetir todas las noches sin negociar contigo mismo.

  1. Luz baja o apagada. El móvil fuera de la mano; si lo usas para el mantra, pantalla apagada y boca abajo.
  2. Acostado de lado o boca arriba, tres respiraciones largas sin mantra. Sólo aflojar hombros y mandíbula.
  3. Un minuto de respiración Deep rest (4-7-8): inspira contando cuatro, retén siete, espira ocho. Cuatro o cinco ciclos bastan.
  4. 27 repeticiones mentales de So Hum, una por respiración, sin apurar el ritmo.
  5. Cierra con Om Shanti tres veces, también mentalmente.

Si te duermes en el paso cuatro y nunca llegas al cinco, la rutina ha funcionado: perder el hilo no es un fallo, es el resultado. Si terminas los cinco pasos despierto, vuelve al paso cuatro y sigue con So Hum hasta que se disuelva.

Cuatro mantras para dormir, con su cuenta nocturna

MantraDevanagariPronunciaciónDe noche
So Humसोऽहम्so-jám27 respiraciones, o 5–10 minutos
Om (Aum)a-u-mmm27, suaves y graves
Om Shantiॐ शान्तिः शान्तिः शान्तिःom shán-ti shán-ti shán-ti3 como cierre, o 27 (nueve veces tres)
Lokah Samastah Sukhino Bhavantuलोकाः समस्ताः सुखिनो भवन्तुló-kah sa-más-tah su-jí-no bha-ván-tu3 como cierre; 27 si la noche pesa por lo emocional

So Hum. Dos sílabas y ninguna deidad: un mantra de respiración. Significa «yo soy Eso» (saḥ + aham), la identidad del sí mismo con el todo que enseñan los Upanishad. Se le llama también mantra Hamsa, porque los mismos sonidos leídos al revés dan hamsa, el cisne. Se dice que es el sonido que la respiración ya hace por sí sola: no hay que fabricar nada, sólo escuchar y acompañar. Es el primero que probaría cualquiera sin una tradición propia.

Om. Una sílaba y tres sonidos: una «aa» que sube, una «oo» y una «mm» larga y cerrada, seguida de silencio. El Mandukya Upanishad lee esos tres sonidos como la vigilia, el sueño con imágenes y el sueño profundo, y el silencio posterior como el cuarto estado. Un Om fuerte estimula, así que a la hora de dormir se mantiene bajo y suave, casi al filo de la audición.

Om Shanti. Shanti es la paz en su sentido más llano. Se dice tres veces para apaciguar las tres fuentes de perturbación que nombra la tradición: la del orden divino o natural (adhidaivika), la que viene de otros seres (adhibhautika) y la que nace de uno mismo (adhyatmika). Cierra los versos de paz upanishádicos, y sirve igual de bien como cierre de tu noche.

Lokah Samastah Sukhino Bhavantu. «Que todos los seres, en todas partes, sean felices y libres.» Es una bendición de cierre, no una práctica con cuenta obligatoria, y por eso conviene en las noches en que no desvela la cabeza sino algo que duele: una discusión, una noticia, una preocupación por otra persona. Una línea por respiración, tres veces, o 27 si hace falta más.

Por qué 27 por la noche y no 108

El 108 es la cuenta del mala y pertenece a la práctica sentada de la mañana: cuerpo erguido, atención sostenida, un japa que quiere despertar. Por la noche buscas lo contrario, y 108 repeticiones acostado suelen convertirse en una tarea por terminar.

El 27 es la cuarta parte del mala y, en el uso corriente, la medida de la noche: en Om Shanti se explica como nueve veces tres, que respeta el grupo de tres del propio mantra. Conviene decirlo con claridad: ambas cifras son convenciones, no reglas. Si a las diecinueve repeticiones te has dormido, la cuenta se acabó ahí. Si prefieres no contar nada, pon cinco o diez minutos y olvida el número; para dormir, el tiempo funciona mejor que la aritmética.

Si te despiertas a las tres de la madrugada

Es el momento en que más gente busca un mantra y el más fácil de estropear. Tres cosas, por orden:

Si a los pocos minutos la cabeza sigue girando, cambia a respiración en silencio: Deep rest, o Moon breath (4-8), inspirando cuatro y espirando ocho, sin mantra. Y no lleves la cuenta de las noches en que te sales: la práctica no se rompe por un despertar, se rompe por dejar de volver a ella.

Cuando el mantra no engancha: respirar en su lugar

Hay noches en que las palabras no entran. En vez de insistir, cambia el eje al aire.

Se puede respirar en silencio o dejar el mantra corriendo por debajo, una sílaba por fase. Muchos terminan así: la respiración ordena el cuerpo los primeros minutos y luego el mantra se queda solo.

Siete noches con el mismo mantra

Antes de juzgar un mantra, dale siete noches seguidas. Es el contenedor que la tradición usa para So Hum y para Om Shanti: la misma línea, la misma hora aproximada, la misma postura. Om no pide una duración fija —es el mantra que nadie necesita aprender— y Lokah Samastah Sukhino Bhavantu es una bendición sin cuenta fija; para estos dos, siete noches es sólo un punto de referencia si quieres tener uno. Cambiar de mantra cada noche impide que la repetición se vuelva automática, y ese automatismo es justo lo que ayuda a dormir.

Marca la primera noche en un calendario y no evalúes nada hasta la séptima. Lo que suele notarse antes no es dormirse más rápido, sino tardar menos en volver a dormirse tras un despertar, y encontrar la cabeza menos ruidosa al apagar la luz.

Una última cosa, sin rodeos: esto es una rutina para calmar la mente antes de acostarse, no un tratamiento. Si el problema de sueño se repite semana tras semana, o te afecta durante el día, coméntalo con un profesional de la salud y mantén el mantra como lo que es, una práctica.

La app

Hacerlo con Mantra Repeater

En Mantra Repeater puedes grabar So Hum o cualquier otra línea con tu propia voz —o la de tu maestro— y dejarla en bucle el tiempo o las repeticiones que quieras, con pausas de silencio entre una y otra para un japa lento. La reproducción sigue con la pantalla apagada, funciona sin conexión y el temporizador se detiene solo al llegar al tiempo fijado; el contador de 108 cuentas tiene modo de cuenta y modo de tiempo, y registra la sesión, el día y tu objetivo diario. La app se organiza en tres apartados: Mantra Chanting para grabar y repetir, Meditation con sesiones guiadas por campana y ajustes preparados como Sleep Soft o Evening Reset, y Breathwork con la respiración Deep rest (4-7-8) y Moon breath (4-8), en silencio o junto a un mantra. Tema oscuro completo, recordatorios programados y un mapa de práctica de 35 días para ver las noches que has mantenido. La descarga es gratuita y la usan más de 500.000 personas; PRIME abre la biblioteca completa de mantras y quita los límites diarios. Disponible en iOS 15.1 o posterior y en Android.

Preguntas

Preguntas frecuentes

¿Se puede repetir el mantra en silencio, sin decir nada?

Sí, y en la cama es la forma preferible. La repetición mental no exige aire ni movimiento, así que no interrumpe el proceso de dormirse. Si la mente se dispersa demasiado, susurra dos o tres minutos y vuelve al silencio.

¿Hace falta un mala para contar?

No para la práctica nocturna. Acostado, la cuenta va sobre la respiración —una repetición por ciclo— o se sustituye por un tiempo fijo de cinco a diez minutos. El mala de 108 cuentas pertenece al japa sentado de la mañana.

¿Puedo dejar el mantra sonando toda la noche?

Puedes, aunque suele funcionar mejor un temporizador corto: el sonido acompaña la entrada al sueño y luego se apaga solo. Si lo dejas en bucle, ponlo a un volumen muy bajo, más como fondo que como algo que escuchar.

¿Sirve para niños?

So Hum y Om Shanti son los más sencillos de compartir con un niño: dos sílabas o una palabra, dichas en voz baja mientras se le acompaña. Conviene menos cuenta y menos explicación; tres o nueve repeticiones tranquilas valen más que 27 mal llevadas.

¿Cuál elijo si no tengo ninguna tradición?

So Hum. No pertenece a ninguna deidad, es un mantra de respiración y sólo pide seguir el aire que ya entra y sale. Si aun así te resulta ajeno, quédate con Om, suave y grave, o con Om Shanti tres veces al apagar la luz.

¿Es mejor antes de acostarme o ya en la cama?

Las dos cosas, con distinto formato. Sentado y antes de acostarte puedes usar la voz baja y una cuenta; ya en la cama, sólo repetición mental sobre la respiración, con la espiración más larga que la inspiración.

¿Cuántas noches hasta notar algo?

Siete noches con el mismo mantra es el plazo que marca la tradición para So Hum y Om Shanti, y un punto de referencia razonable con cualquier otro. Lo primero que suele cambiar es el tiempo que tardas en volver a dormirte tras un despertar, no la velocidad con la que caes dormido.